domingo, enero 07, 2018





               Tú, que creciste alimentado de mis odios y mis miedos, es normal que no me puedas amar. Yo crecí bebiendo de la necesidad y la urgencia, y nunca he podido descansar para admirar una puesta de sol, ni para saborear un bocado de comida. Yo soy yo y mis circunstancias. Tú eres tú y las tuyas. No es culpa de nadie, y es un poco culpa de todos. Un día de me dijiste que estabas orgulloso de mi inteligencia, pero nunca me he sentido lista. Para mí es sólo ser rápida. No puedo estar quieta, e imagino todos los posibles finales, y cuando llegamos a cada una de esas encrucijadas... yo ya he estado ahí. He vivido mil rupturas, cientos de reencuentros, he muerto por el transcurso de los años, y de causas menos naturales. No soy lista. Si lo fuese no me habrías conocido. Sería una brillante directora en una empresa puntera, en lugar de una matemática que sabe un poco de casi todo. Esta es mi vida... un ir y venir para quedarme en donde siempre he estado, el círculo de fuegos fatuos en un bosque en los confines del mundo.
               El dorado ha recorrido ya la mitad del camino hasta el final. Soy espectadora de la mejor función. Eres el final que me gustaría... ¿Para qué mentir? Las verdades queman. 


R-¿Por qué insistes?
Z-No insisto... justo por eso escribo. El silencio hace llorar al alma. La prosa deja escapar la tristeza que se derrama en forma de tinta sobre un papel demasiado blanco. La música sustituye a las palabras en los casos en los que estas son demasiado dolorosas. 



あなた が いなくて さみしい
 
Anata ga inakute samishii