lunes, junio 13, 2016

Conversaciones en el bosque: ella.



               El lago se ilumina en mitad de la noche. La luna se convierte en una lejana estrella en su comparación. La dama de Ávalon aflora de entre las tranquilas aguas llevando en su corazón el más preciado tesoro de mi tierra «hola» balbuceo intentando discernir si sigo soñando o por fin la realidad de mi mundo se ha adueñado de mis días... pero acalla con un beso cualquier otra palabra. Su desnudo y cálido cuerpo se abraza al mío «bienvenida». Su pelo huele a hogar, y comprendo que la felicidad está junto a esta mujer-monstruo, a la que el resto del mundo temería y junto a la que mis sueños dejan de ser pesadillas.