Oh musa
Ha regresado del otro lado del mar... mi musa. Hoy tengo
grabada en mi cara esa sonrisa de niño con un libro nuevo, lleno de historias
de viejos y nuevos personajes. Un poco de álgebra, un helado y una manta... hay sublimes sentimientos que
nos catapultan a sueños donde nos espera una arropadora calidez. Un castillo de
humo de incienso convierte el atardecer en un fantasmagórico teatro donde la
luz juega al escondite entre dorados y carmines. Los nuevos vientos llenan el
cielo de brillantes constelaciones. Cuatro
semanas no es mucho... así que no dejaré pasar el tiempo.


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