viernes, abril 01, 2016

Oh musa



Ha regresado del otro lado del mar... mi musa. Hoy tengo grabada en mi cara esa sonrisa de niño con un libro nuevo, lleno de historias de viejos y nuevos personajes. Un poco de álgebra, un helado  y una manta... hay sublimes sentimientos que nos catapultan a sueños donde nos espera una arropadora calidez. Un castillo de humo de incienso convierte el atardecer en un fantasmagórico teatro donde la luz juega al escondite entre dorados y carmines. Los nuevos vientos llenan el cielo de brillantes constelaciones.  Cuatro semanas no es mucho... así que no dejaré pasar el tiempo.