viernes, julio 25, 2014

Escuchando al corazón...

“Negros cuervos. Donde enterré  la espada descubrí el corazón que había estado latiendo por mí todo este tiempo. Deseo volar junto a vosotros… en busca de la luz que descubra el color de mis alas. Soy un demonio hasta que se demuestre lo contrario. Soy tu ángel mientras me permitas protegerte con mi cuerpo… ¿cómo puedo describir el vacío que dejas cuando siento que el espacio que nos separa se hace un poco más grande? Guardo las cicatrices de un pasado como recuerdo de cómo has conseguido curar cada una de mis heridas… eres mi suerte… una broma del destino que se niega a aceptar las consecuencias de sus actos… ¿Recuerdas nuestra promesa? Sólo un día más… mi pequeña amante… la guardiana de las puertas… siempre me esperas y siempre pospones nuestro encuentro. Nuestro último vals fue sublime. Tú eres eterna. Yo no lo recuerdo.

Quiero olvidarme de que he existido. Descansar sin saber que una vez fui encerrada en este cuerpo. Encontrarte entre las sombras del universo y ser sólo ese reflejo en tu pupila… obligándote a cerrar los ojos con un beso”