jueves, noviembre 07, 2013

Como en un cuento de hadas

Después de muchos años me he dado cuenta de que todos los cuentos de hadas comienzan con una tragedia... y gracias a Disney y a los remilgos de nuestros progenitores (que son generalemnte los que nos los contaban) terminan bien.
Llevo demasiado tiempo empeñada en la primera parte del cuento... bebiendo de la amargura del casi, abrazando la incertidumbre del puede, alimentando de migajas mi insaciable avidez... ya es hora de escuchar el final... o por lo menos de darle la vuelta a la página y descubrir el resto de la historia. No tengo prisa por el final. Es una buena historia... de esas que prometes releer en las noches de tormenta, con un vaso de chocolate y menta... igual termina siendo de esos cuentos clásicos... de los originales... en los que las sirenas se convierten en espuma por no matar al principe... y las hadas hacen trastadas a los humanos de una forma diabólica... pero igual termina siendo como mis sueños, en los que un zarzal retorcido acaba resolviendo el puzle colocando la última pieza.