martes, julio 18, 2017

Si sólo fueras tú

La pluma se desliza abruptamente sobre las últimas hojas del volumen. Tengo tantas ganas de terminar como las tuve de comenzar hace ya cuatro años. En el último trazo casi hago de mi herramienta una cuchilla. Estoy cansada. He hecho retroceder al mundo. He subido un nuevo escalón hacia ninguna parte. Los finales son cansados... y tristes. Aparto el libro del que ahora soy parte y respiro. Toca sacudirse los años, olvidar los recuerdos que me desgarran el corazón y zurcir lo que queda con retales del alma. Recuerdo que había una historia... que de alguna manera me hacía seguir siempre adelante... de la que no guardo más que la reseña en la suela de los zapatos. Debería salir un poco... nadie va a regresar al fin y al cabo, y la casa ahora se siente fría y muerta.
El mar suele traer la calma. Recuerdo... un amor de ojos trigueños y olor a maresía y almendras ¿dónde te encuentras ahora Alegría?