miércoles, julio 15, 2015

Recordando entre estalactitas



Hay una persona de la que creía que no guardaba buenos recuerdos... pero ayer encontré uno. Es la historia de un dulce corazón de caramelo que viajó del pecho de un kender hasta las manos de un mago. Cuando el kender volvió a su segundo hogar, la mitad del corazón lo esperaba con una gran historia, de mirlos y cómo un deseo puede cruzar el aire y llegar al otro lado del mar antes que Moby Dick.