miércoles, enero 22, 2014

Fantasma



Hay un fantasma en mi vida que consigue agostar todo lo  que encuentra a su paso. Deambula por los pasillos por las noches, intercalando el silencio tenso por alaridos y quejas. Cuando crees que la paz ha llegado a una estancia aparece, salpicando con deseos  a destiempo las viejas paredes. Cree en las antiguas historias, en las que si rezas a un Dios sigues viviendo, y si no, mueres, y son esos rezos los que emponzoñan mis sueños. Cada vez con menos frecuencia este fantasma es amable y cariñoso con los que aún vivimos, arropándonos en las noches en las que el cansancio consigue robar nuestra consciencia. Me da miedo observarlo, por si los años acercan nuestras sendas. Ser un fantasma tiene sus cosas buenas y malas… uno sólo muere una vez… uno sólo vive una vez… aunque arrastrar cadenas nunca ha sido uno de mis deportes predilectos.