martes, febrero 26, 2013

Textos antiguos...

Hace cosa de un mes que tengo guardados dos textos... es posible que recuerdes el primero, el segundo no llegaste a leerlo aquel día. Ahora están fuera de contexto y a destiempo... del segundo saqué la frase que tanto repito "Acepto las cosas tal como vienen. Intento mejorarlas luego"



Entender tus palabras se ha convertido en mi razón… en el viento flotan sentimientos de pérdida y reencuentro… esos ojos que ya no recuerdo pero que me han plantado  a tantas millas de donde germinó mi vida en esta estación… tengo la impresión de que florecí hace tiempo, pero hasta los  viejos arces son capaces de dar vida a un jardín. Escucha el trinar de pájaros entre mis ramas…. Bañados por  pétalos de cerezo…  Sakura… mirarte desde tan cerca… arroparme en tu sombra… mezclar nuestros colores… siempre he buscado un sacrificio y ahora  simplemente espero una nueva estación… no puedo ir más lejos… pero dejaré que el viento arranque los más bellos sonidos de estas retorcidas ramas y el sol refleje el  fuego de mi alma para intentar captar de nuevo esa mirada… 

 


Felicidad… al dejarte de lado las noches son las del  fin del  mundo. No es enfado por lo que he dejado de mirarte. No hay solución para lo que siento. Es sólo que no veo sentido en seguir buscándole aristas a un canto rodado. Casi hemos llegado ya a la región de las nieves perpetuas. Ceniza cae de los cielos. El volcán avisa del comienzo del último acto. Hace años que se me acabaron las lágrimas para esta ocasión. Hace meses que he olvidado los gritos de guerra. No es resignación lo que me queda. Acepto las cosas tal como vienen. Intento mejorarlas luego. Hay caminos fáciles y otros más difíciles. Siempre he intentado algo que es imposible. Estoy acostumbrada a fallar. He intentado decirte que pruebes, no de por vida, sino una o dos lunas. Que falles tú también. Que hables luego sabiendo que has probado de cada plato al menos un sorbo. Entonces tendré la seguridad de que las sendas que seguimos son algo más que fuegos fatuos en la oscuridad del bosque.

Entre sueños

-¿Entonces nada de seguridad?
-Si sólo puedo contestar con un "si" o un "no" es un no [nada de seguridad de que yo siga siendo la yo que conoces]. Si me dejas usar un poco las estadísticas es un 90% si [casi seguro de que sólo cambiarán en mi las arrugas y el color del cabello], pero no puedo asegurar un 100%. Podría responderte con total seguridad suponiendo que la elección es ahora, suponiendo que todo es posible, pero no puedo dar una respuesta verídica al 100%  para los próximos 60 años.
-No te merezco
-Te encanta infravalorarte. Creo que es un defecto de aquellos que escribimos. Defecto profesional... si me permites. No tengo verdaderos hechos para refutar esa tesis. Yo también creo que no te merezco, y no vamos a empezar a discutir por ello.
-No soy suficiente para ti
-Pensé que eso era algo que me tocaba decidir a mi... ¿esto es que me dejas?
-¿Nada de seguridad?
Sólo puedo responder un abrazo

sábado, febrero 09, 2013

En la luna



Lágrimas en el fin del mundo. Desde mi bola de cristal he visto el futuro que no será. Tú también lo sabes… y fingimos en un intento de evitar el fin. Perseidas en un paisaje lunar. Nunca esperé ver las estrellas desde tan cerca. Nunca esperé que me siguieras hasta tan lejos. 


En el bosque

¿es una pregunta trampa? Lo admito. Sé hacerlas. No tengo remordimientos por situar espejos en el camino, en mirar a través de las rendijas del bosque, no tengo pero... ¿para qué? Prefiero andar como los duendes, rodeada de hadas que alumbren las sendas, tamporileando con mis pies el camino y contorsionandome a la par que el sonido de una improvisada flauta. Lo admito. Podría ser la sombra de un escondido arce, pero ¿para qué? No veo en el cielo depredador alguno... y tampoco quería esconderme.

YO



Poseedor de un gran don que atenaza mi alma
Maldición de mi consciencia desde mi primer suspiro
Estigma de mi destino
Ante todos escondo el secreto
Declarado a gritos
Frustrados han  sido mis intentos de huida
forzada mi sonrisa cada día
tallada mi figura al gusto de un mundo que se niega a verme
amargos los halagos confundidos
dulces los besos que por él he conseguido
Soy Eolo, Soy Perseo…. Soy guerrero curioso
Infante caballero
Príncipe de dulces palabras
Inocencia de pupilo inexperto
Hijo de Hermes y Fortuna
Tiembla mi alma atrapada en este cuerpo
Incapaz de brillar sin dejar de existir
(Me duele ser así)

lunes, febrero 04, 2013

¿Suficiente?



Conformarse, tener suficiente ¿la felicidad está en el camino? Siempre he buscado el amanecer más brillante, la montaña más verde, he buscado Ōkeanós. El  fin de mi existencia está en los cielos. Siento el destino tirar de las rojas cintas que atan mis muñecas. Hay una sonrisa en cada acto, una lágrima en cada pérdida, un estremecimiento en cada riesgo. La vida está en nuestras manos. Te he pedido la absoluta rendición, sólo para luego abalanzarnos en la batalla que se presenta ante nosotros. Florezcamos bañados del sudor de nuestros cuerpos y la sangre de nuestros enemigos.  Amigo mío. Mi confidente. Mi amante.  Alcemos un réquiem al viento por las oportunidades perdidas al ganar esta guerra. Flor de Invierno, pequeño copo de nieve… sumérgeme en este sueño llamado realidad, donde tus manos y las mías se encuentran sin querer. Donde el calor de tu espalda me reconforta en la lucha, sabiendo que serás mi escudo tanto como yo me ofrezco a ser el tuyo.
Siempre mi alma estará vagando entre las sacerdotisas del sol y la luna. Siempre cruzará mi canto las nieblas del lago. Siempre te llevaré en mi alma. Las puertas de Ávalon conservan la belleza de la amargura de un instante de eterna muerte.
Te quiero.