martes, junio 23, 2020

Alas..

-Te doy mis alas...
Nos consumió el tiempo... Y pensé que te había perdido... Junto con mi capacidad de volar. Cuando caí a los infiernos, no me golpeé contra el suelo, sino que me hundí en un lecho de plumas... ¿Salvarme fue casualidad? Temo no encontrarte en este inhóspito mundo, o haber cambiado tanto que, aunque nos crucemos buscándonos, nuestros ojos no nos reconozcan.
-Fuiste poesía en mis inexpertos labios. Tú me enseñaste a amar. 
Puede que este sentimiento dure para siempre... Aunque no lo compartas, aunque sólo fuese real en una antigua historia que casi nadie recuerda ya.