Los atardeceres del tiempo
El tiempo llegaba a su fin. En el atardecer del mundo, todo era mucho mejor de lo que había imaginado. Tus ásperas manos sujetaban mis manos, y nuestros viejos pulmones nos hacían hablar de una forma más acompasada que en nuestros primeros años.
Z- ¿Sabes? Nunca creí que te quedases para siempre
P- Mentirosa... ¿ No sospechaste con el paso de los años?
Z- Esa impertinencia es parte de tu encanto... Me alegra que no la perdieses nunca...
P- Me sigues dejando sin palabras
Esos momentos infantiles siempre acababan con un beso... Es algo que, aún hoy, hace que me revoloteen mariposas en el estómago.
Z- Supongo que después del segundo año comencé a sospechar... Pero me había equivocado tantas veces...
Dejé caer mi cabeza sobre tu pecho
Z- Eres lo mejor que me ha pasado en la vida... Después de aprender matemáticas. ¿ Dirías que te has divertido?
P- Hace mucho, te dije que no me parecía un mal plan
Z- Me cuesta horrores obtener un "si" de sus labios... Aún no entiendo cómo llegamos a estar casados
P- Tengo momentos de lucidez
Sonreímos. Nos seguíamos queriendo como el primer día. Habíamos decidido dejar este mundo juntos. Con una sonrisa. Habían sido los mejores 69 años de mi vida. Cerré los ojos cuando comenzó la cuenta atrás. Sentí como mi cuerpo se tensaba... Y luego una agradable sensación de ingravidez. Cuando abrí los ojos, tú seguías ahí... Observándome con esa juguetona mirada
Z-Debemos ser los astronautas más viejos de la historia
P-Colonizadores espaciales...
Z- ¿Sabes? Pequeña criatura...
Pero tus labios no me dejaron terminar la frase... De todas formas, teníamos todo el tiempo del mundo... En un nuevo mundo.



0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home