martes, junio 14, 2016

Conversaciones en el bosque: la pérdida al amanecer.




Comenzó un día gris. El sol se negó a levantarse del todo y los insectos desaparecieron. La tierra gorgoteaba aquí y allí evidenciando que la cálida noche no había sido más que el preludio de la indigestión de una la malsana mañana. Amanecí sola. Los árboles sumidos en un mutismo aletargado ofrecían más escollos que cobijo en mi taciturno deambular. Siempre pienso en estos días, que va a ser el último de estos días... y que a partir de un instante todo serán primaveras... y siempre fallo ¿Por qué sigo aquí? ¿Por qué me aferro a una promesa de un puede que termina en un casi? ¿Por qué la gente no desaparece en los días de lluvia fina cuando las zarzamoras te tientan para probar sus rúbeos frutos? Puede que todo esté en mi mente, y realmente nunca hubiesen estado aquí... y en estos días en los que mi mundo me obliga a parar, estiro la mano para atrapar sólo aire.
Una de mis voces me embrujó una vez «que la buena suerte te persiga»... y no puedo menos que preguntarme si esto es un mal necesario para que esa suerte siga actuando.

lunes, junio 13, 2016

Conversaciones en el bosque: ella.



               El lago se ilumina en mitad de la noche. La luna se convierte en una lejana estrella en su comparación. La dama de Ávalon aflora de entre las tranquilas aguas llevando en su corazón el más preciado tesoro de mi tierra «hola» balbuceo intentando discernir si sigo soñando o por fin la realidad de mi mundo se ha adueñado de mis días... pero acalla con un beso cualquier otra palabra. Su desnudo y cálido cuerpo se abraza al mío «bienvenida». Su pelo huele a hogar, y comprendo que la felicidad está junto a esta mujer-monstruo, a la que el resto del mundo temería y junto a la que mis sueños dejan de ser pesadillas.

viernes, junio 10, 2016

Conversaciones en el bosque: el encuentro.



-Háblame del olvido
               Es la nada que se apodera de los trozos de mi mundo que dejan de moverse y respirar. Es un cirujano diestro que sutura las heridas, eliminando los muertos lastres que termino cargando. Es un ungüento que calma el dolor de las heridas cuando el odio amenaza con cauterizarlas. Es el gélido mar apagando un volcán que quiere apoderarse de mi alma... es algo necesario y terrible que llevo siempre en lo más profundo del petate... para que no se pierda y no se escape.
-Háblame del amor
               Es algo raro...que es más fácil describir por sus efectos secundarios... cuando el amor llega sonreímos por cualquier tontería... despertar junto a él/ella nos produce cosquillas en el estómago, y el sol es un aliado que nos permite ver su cara... el temblor de sus párpados justo antes de que comparta su existencia con nosotros. La comida sabe a más. La mente vuela en una preclara convicción. Somos creatividad bullendo sin una meta... y cuando rozamos la mano de esa persona especial el tiempo se para... aunque sigue corriendo para todos los demás.
               Estar enamorado es una de las mejores sensaciones que existe...seguido por la sensación de un plácido sueño, y algunos placeres carnales...y por ende, cuando lo perdemos, se nos cae el alma. Dejamos de comer, dormir, descansar...la mente se pliega en busca de una solución... "hay razones del corazón que la mente no comprende" y muchas veces la solución es el olvido.
-¿Tú has amado alguna vez?
               Muchas... aunque he de confesar que casi no me acuerdo de la mayoría de esas ocasiones. He entregado el corazón junto con todo lo demás... pero en mi caso es muy difícil que funcione. No tengo claro aún quién soy. Las pocas cosas que podría desear son tabús en esta tierra, y las normales pretensiones de las gentes que las habitan son de las pocas cosas que he vedado en mi futuro. Sin un amigo o un enemigo común es muy difícil una alianza duradera.
-¿Y qué me dices de mí?
               Eres una voz en el Fondo de mi mente. Parte de mí... llena de ilusiones y preguntas. Eres pícara inocencia...que intenta poner orden en un lugar donde yo ya he perdido la esperanza.
-¿Y qué son las otras voces que escucho?
Quiero ser la flor de tus noches en vela
la tenue luz que anida en tu mirada
quiero alimentar un temblor que se convierta en sonrisa
vestirme con suspiros y posarme en tus labios carmesí
Soy libre...
Mapa de un esquivo tesoro
dragón de sal en las tierras quemantes al sur Iberia
eres el deseo del que no me desprendí
...

               Eso es parte de una antigua canción que lleva dando vueltas en el bosque desde que descubrí este lugar. Es una plegaria lanzada al viento con la esperanza de que alguien componga una segunda voz. Es una de las razones de que recordemos nuestra soledad tan a menudo. Es una maldición que alguien dejó atrás. Es una verdad a la que cuesta mirar a los ojos y que aún no está preparada para dormir junto a nosotros.
-¿Entonces...?
               Shh durmamos... hoy ya ha sido un día muy largo.