-Háblame del olvido
Es la nada que se apodera de los trozos de
mi mundo que dejan de moverse y respirar. Es un cirujano diestro que sutura las
heridas, eliminando los muertos lastres que termino cargando. Es un ungüento que
calma el dolor de las heridas cuando el odio amenaza con cauterizarlas. Es el gélido
mar apagando un volcán que quiere apoderarse de mi alma... es algo necesario y
terrible que llevo siempre en lo más profundo del petate... para que no se
pierda y no se escape.
-Háblame del amor
Es algo raro...que es más fácil describir
por sus efectos secundarios... cuando el amor llega sonreímos por cualquier
tontería... despertar junto a él/ella nos produce cosquillas en el estómago, y
el sol es un aliado que nos permite ver su cara... el temblor de sus párpados
justo antes de que comparta su existencia con nosotros. La comida sabe a más.
La mente vuela en una preclara convicción. Somos creatividad bullendo sin una
meta... y cuando rozamos la mano de esa persona especial el tiempo se para...
aunque sigue corriendo para todos los demás.
Estar enamorado es una de las
mejores sensaciones que existe...seguido por la sensación de un plácido sueño,
y algunos placeres carnales...y por ende, cuando lo perdemos, se nos cae el
alma. Dejamos de comer, dormir, descansar...la mente se pliega en busca de una
solución... "hay razones del corazón que la mente no comprende" y muchas
veces la solución es el olvido.
-¿Tú has amado alguna vez?
Muchas... aunque he de confesar que casi no
me acuerdo de la mayoría de esas ocasiones. He entregado el corazón junto con
todo lo demás... pero en mi caso es muy difícil que funcione. No tengo claro
aún quién soy. Las pocas cosas que podría desear son tabús en esta tierra, y
las normales pretensiones de las gentes que las habitan son de las pocas cosas
que he vedado en mi futuro. Sin un amigo o un enemigo común es muy difícil una
alianza duradera.
-¿Y qué me dices de mí?
Eres una voz en el Fondo de mi
mente. Parte de mí... llena de ilusiones y preguntas. Eres pícara inocencia...que
intenta poner orden en un lugar donde yo ya he perdido la esperanza.
-¿Y qué son las otras voces que escucho?
Quiero ser la flor de tus noches
en vela
la tenue luz que anida en tu
mirada
quiero alimentar un temblor que
se convierta en sonrisa
vestirme con suspiros y posarme
en tus labios carmesí
Soy libre...
Mapa de un esquivo tesoro
dragón de sal en las tierras
quemantes al sur Iberia
eres el deseo del que no me
desprendí
...
Eso es parte de una antigua
canción que lleva dando vueltas en el bosque desde que descubrí este lugar. Es
una plegaria lanzada al viento con la esperanza de que alguien componga una
segunda voz. Es una de las razones de que recordemos nuestra soledad tan a
menudo. Es una maldición que alguien dejó atrás. Es una verdad a la que cuesta
mirar a los ojos y que aún no está preparada para dormir junto a nosotros.
-¿Entonces...?
Shh durmamos... hoy ya ha sido un
día muy largo.