jueves, abril 28, 2016

El corazón contra el cerebro



Hubo una época en la que era todo corazón... ¿para qué contener aquello que crece en tu pecho? Y luego llegó todo lo demás.
Un mundo donde los que están cerca de ti parecen estar continuamente quemándose en las llamas del infierno... y los gritos aleatorios son un sonido más de la casa que se asienta. Donde tu hermano tiene accidentes potencialmente mortales todos los años. Donde  la lista de cosas a hacer cada día sólo crece. Un mundo donde los amigos sólo se quedan un instante y siempre están demasiado lejos para prestarte su ayuda. Donde tener relaciones sociales hace que pierdas tus escasas horas de sueño, y no relacionarte te deja un poco más aislada de lo que ya estás.  Un mundo donde enamorarte, muchas veces significa hacer de pardilla: poner tus mejores ilusiones y ser rechazada una y otra vez... Un mundo hostil que da miedo. Un mundo en el que cuando cruzo la calle me apetece quedarme en medio... en el que querría hacer desaparecer a todas esas personas que me hacen daño... y son las que luego vienen a curar las heridas que me ocasionan otras. Un mundo caótico en el que me desespero y todo mi ser se convierte en un alarido desgarrador que quiere partirme, desintegrarme... que desea dejar de sentir todo lo que siento.
Y ese es el momento en el que el cerebro llega al rescate. Porque estar sola hace que duerma plácidamente mis pesadillas noche tras noche, y al despertar no tengo que dar cuenta de mis faltas a nadie. Porque tengo la oportunidad de aprender todas las profesiones del mundo... o al menos realizar las prácticas sobre la marcha con el aliciente de "provisional por 10 años". Desconecta la parte emocional. Desconecta la parte física. El ruido se aplaca. Me contento con un "vivos" sin que el "por los pelos" me robe un latido. En estos momentos no puedo decir que nada me apasione. No siento ni padezco... y echo de menos las mariposas y no poder evitar sonreír.
Y ese es el momento en el que me dejo llevar, y vuelvo a enamorarme, y vuelvo a escribir. El mundo se llena de colores y sabores. Levantarte cada día es una aventura. Te superas. Caes y te levantas .Y poco a poco un zumbido comienza a llamarte la atención. Se le suman los tambores. Ruido. Caos. Vuelven los gritos...no, nunca se fueron pero habías dejado de escucharlo. Echas cuentas... te duele el alma. Cada vez te es más difícil confiar. Quieres q regrese el cerebro: "pardilla", "inocente". Me siento tonta en este carrusel donde no sé elegir entre el cerebro y el corazón, pero continuamente pido auxilio.
Lleno mi vida. Más trabajo. Algo que me impida pensar. Algo que me impida sentir.

viernes, abril 01, 2016

Oh musa



Ha regresado del otro lado del mar... mi musa. Hoy tengo grabada en mi cara esa sonrisa de niño con un libro nuevo, lleno de historias de viejos y nuevos personajes. Un poco de álgebra, un helado  y una manta... hay sublimes sentimientos que nos catapultan a sueños donde nos espera una arropadora calidez. Un castillo de humo de incienso convierte el atardecer en un fantasmagórico teatro donde la luz juega al escondite entre dorados y carmines. Los nuevos vientos llenan el cielo de brillantes constelaciones.  Cuatro semanas no es mucho... así que no dejaré pasar el tiempo.

Voces



Suelo hablar de mis yo. De los matices de mi poliedro personal en el que convergen tantos pensamientos y de los que divergen tantos posibles caminos y futuros como soy capaz de imaginar. No suelo hablar de mis voces... y la gente tampoco suele preguntar... ya sabéis, no hay que hacer caso a los locos. Hoy voy a hacer una excepción. Mis voces tienen momentos de ausencia, hay instantes en los que gritan frases cortas "por aquí" "sigue así" "casi lo tienes" "corre" "huye"... hay momentos en los que pone música a mi vida, cuando estoy enamorada siempre hace eso. Hay veces en que la melodía tiene letra... y otras veces es sólo instrumental. Hay veces en las que hacen tanto ruido que no me dejan pensar. Finalmente, casi siempre, es una voz crítica que me acompaña y va haciendo chistes sobre mi vida. Me rio con ellas... y he de admitir que demasiadas veces tienen razón.         

Os dejo una de mis antiguas melodías. Ésa fue para mi mago.




               Ángel o demonio
Eres dulce y amargo, como el mejor chocolate
eres luna y eres sol
eres la tentación que me ha hecho enloquecer
eres mágico y real
y has llegado con el viento, de un arcano lugar
un febrero de mis días te vería amanecer
que caprichosa la vida que me ofrece sin reparo
la perdición
cuéntame al oído las cosas
que no me puedas decir
envuélveme en tus alas, que hagan de manto para mi
y susúrrame bajito y poco a poco
si eres ángel o demonio.