Final del camino
Mi tiempo entre tiempos ha sido un cúmulo de desilusiones y esperanzas fallidas. Pensé que al verme brillar, desearías proteger mis llamas… que se han ido consumiendo poco a poco en soledad bajo las inclemencias del viento y el incansable mar. Pensé que podría revivir en tus ojos la ilusión, y “hasta el fin de mis días” no sería suficiente para saciarme de ti… pero en lugar de “para siempre” he recibido un “gracias” y ahora no sé cómo llenar el vacío que me consume día a día…pensé… que sería suficiente para vencer tus miedos… pero te aferras a ellos en lugar de a mí… y ya no me encuentro con fuerzas…para pedir más… y si no te surge… igual tampoco debería insistir.
Hay una frase que me resuena en la cabeza “si duele, ahí no es” e igual debería dejar de hacerme daño… por mucho que te extrañe… si no quieres coger mi mano… ahí no es… porque sigo soñando con noches cálidas de hilarantes risas… y unas alas que me protejan del mundo… y al final del camino… quiero ser feliz.
