Lo siento...
Duele la oscuridad... Duele el tiempo. Duelen las noches de silencio en las que cesa el viento embravecido, y en lugar de un manto de besos, encuentro vacío.
Cuando se acercan las lágrimas, aparto la mirada, cerrando los ojos para huir al único lugar donde me encuentro a salvo. Un bosque escondido, a orillas de un arcano lago, entre cuyas aguas fluye la magia.
Y ni en este lugar escapo a tu presencia, pues eres, tallado en cristal, un suspiro... Amor que soñé una noche... reviví por tu reflejo y he dejado de vivir en tu ausencia.
Demasiadas palabras para intentar decir... "te echo de menos"



