Tengo mala memoria. Creo que por eso escribo... es una extraña mezcla entre aclarar mis ideas y no perderlas... en estos días estoy en un estado cercano al zen... no es algo bueno ni malo... es un estar fuera de ti mientras la vida pasa sin dañarte. He entrado en este estado un puñado de veces en mi vida, siempre impelida por mis estudios, y en él destrozo todo lo que he creado con cuidado y dedicación durante años, mientras avanzo hasta un fin que se desvanece tan pronto como lo alcanzo, devolviéndome de nuevo a la realidad, magullada, como si de un sueño febril se tratase.
He hecho algo de lo que ya sé que me voy a arrepentir... he actuado con la cabeza en lugar de con el corazón, de forma impulsiva e hiriente. He dejado a alguien a quien quería de una forma romántica, mental y físicamente. Un chico con el que me complementaba... no eramos perfectos... pero funcionaba. Me he callado muchas cosas por miedo a que me dejara él... y he conseguido crear una desazón en mi interior, a la que le he dado forma y nombre... y finalmente lo he apartado.
"Cuando querer no es suficiente" es una frase muy acertada. Cuando quieres a alguien, esa persona te corresponde, pero consigues destruirlo. Mi relación con mi madre forma parte de este "no funcionar" con mis parejas, porque ellos sienten que vivo en una casa donde soy sojuzgada, y obviamente no quieren verse ellos mismos inmersos en tal trance. Quiero a mi madre... supongo que la querría fuese como fuese. Me cuesta ponerme en la piel de los demás. En parte porque siento que mi mundo es muy diferente al que ellos me relatan. Hay veces en que les doy la razón, pero no suele darse en el otro sentido... pero tengo mala memoria... seguramente estén en lo cierto.
A lo tonto son cinco vueltas alrededor del sol... a mi también me duele... en alguna parte en el alma... cerca del corazón... perdón por no acordarme del por qué de aquella vez... sólo recuerdo que cogiste mi mano y que me perdí en tus ojos, y contaron más los buenos momentos que los malos. Y perdón por todas las veces que no fui lo que esperabas. Tú has logrado entenderme, y para mi sigues siendo un gran enigma.