Taraxacum officinale
En las
colinas de eterno verde los dientes de león ya han florecido… comienzan los
ásters a surcar mis cielos entre lágrimas que no comprendo, el viento refresca,
mezclando el rocío con la fina lluvia. Atravesando
la realidad llegas a mis sueños, ofreciéndome un abrazo y sembrando sonrisas.
Trémulas emociones que temo que hieran, mientras se extienden sus raíces en mi
alma, canto por la soledad que dejan.



