Delirio de invierno... el comienzo
Pasan los días. La luna crece y se vuelven luminosas mis noches. Un poco alegre... un poco melancólica. Llega el tañir de las campanas del fin del mundo. Se acerca la hora para esta improvisada carcasa. El baile se ha reanudado... llego tarde.
Acallan los acantilados, sepultados bajo las olas, los sonidos del mundo.
Aquí encontré tu corazón, cuando el mar aún helado lucía gris bajo las nubes. Ahora dormiré con el sonido del batir embriagado de espuma.
Acallan los acantilados, sepultados bajo las olas, los sonidos del mundo.
Aquí encontré tu corazón, cuando el mar aún helado lucía gris bajo las nubes. Ahora dormiré con el sonido del batir embriagado de espuma.



