Cada noche una experiencia
cada estación una nueva ilusión
el respeto y comprensión en tus ojos
es tu cuerpo el continente donde guardo mi fuego.
Casi ha llegado el invierno. La estivación ha llegado a su fin. Llevo durmiendo todo el verano y ahora con las primeras nieves abro los ojos. Has regresado.
Un beso a la luz de la luna
mariposas en el estómago
del verde al azul de las estrellas
electricidad recorriendo mi piel
el corazón galopando en mi pecho
Regresas de las montañas donde el sol no osa dirigir su mirada, y es el arrebol de tus mejillas lo que tranquiliza mi pecho. Hades no ha encontrado tu rastro. Descansa ahora en mi regazo amor, hasta que la primavera traiga de nuevo rumores de tu partida. Duerme. Mientras mis dedos trenzan tu pelo en un tapiz a los amantes... furtivos, bajo la tenue luz del cielo nocturno.